Como sabéis, el próximo 8 de Marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. A este día también se le denomina Día de la Mujer Trabajadora, en memoria de las mártires y heroínas de la clase obrera perseguidas y encarceladas, y que fueron las responsables de forjar los derechos y condiciones de las mujeres actuales; logrando nuestra participación plena en la sociedad: derecho a voto, derechos laborales, derecho a la ocupación de cargos públicos...
En un pequeño homenaje a todas nosotras, desde la marca de calzado profesional SUECOS han querido sumarse a esta celebración, regalando por cada par de zuecos de la gama profesional un ejemplar de mi libro La Vida Es Suero. Una excelente oportunidad para conseguirlo y sumaros a los más de seis mil lectores y lectoras que ya han disfrutado de mis aventuras en el hospital. Chicos, no os enfadéis, que a vosotros también os dejan sumaros a la campaña :-)
Cuando un paciente ingresa para una intervención quirúrgica, además de preocuparse por la propia intervención en sí, desde ahora debería fijarse también en cuántas enfermeras hay por turno en la planta. Y es que cuanto menor sea el número de profesionales de enfermería, mayor riesgo tiene de fallecer durante el postoperatorio en planta, en concreto un 7% más por cada paciente.
No es este un dato aleatorio sacado de un estudio basado en mi experiencia, es el resultado de un estudio europeo que acaba de publicar The Lancet. Utilizaron para el estudio datos estadísticos de 300 hospitales de países como Reino Unido, Bélgica, Suecia, Finlandia, Irlanda, Noruega o España.
En esto de artilugios para las emergencias extrahospitalarias, hay que reconocer que muchas veces los vecinos del otro lado del charco nos llevan tiempo de ventaja. Una vez leí que cuando más avanza la medicina es en tiempos de guerra, y como ellos siempre están metidos en conflictos bélicos para imponer su paz mundial, pues probablemente la ventaja venga de ahí.
Hoy os hablaré de una extraño aparato con forma de esas pinzas grandes de plástico que todas tenemos para recogernos el pelo en casa (alguna también las usa para ir por la calle, que de todo hay, pero yo ni muerta salgo con eso a la calle). Esa pinza de los chinos en color flúor y grande, muy grande, como para recoger la melena entera de la Pantoja (la de la cabeza), y que no puede faltar en el outfit «llego a casa, me pongo cómoda y ahora no me saca de casa ni Bradley Cooper»: camiseta floja, bragas, calcetines, la pinza de la Pantoja y Avicii a todo volumen.